jueves, 29 de septiembre de 2011

C- Ya no se trata de eso. Ya no se trata de nada.
S- Dónde está?
C- Sólo podría salvarme una persona, pero es justamente esa persona la que me trajo hasta acá.
S- Te arrastró hasta acá?
C- No, fue más bien... consentido.
S- Te dejaste arrastrar.
C- Sonriendo felizmente.
S- Pero nunca feliz.
C- Hasta cierto punto. Y ahora siento...
S- Lástima.
C- Por los muertos.
S- Quién murió?
C- Nadie. Yo. Nadie.
S- Y dónde estás?
C- Acá.
S- Dónde?
C- Hasta donde me trajo.
S- Lo que sería...?
C- El lugar en donde estoy.
S- El lugar en donde estamos todos.
C- Pero ya no se trata de lo otro, ya no se trata de nada. Antes al menos habían excusas.
S- Ahora hay hechos.
C- Hechos demasiado reales.
S- Demasiados papeles.
C- Demasiado firmados. Tratados de paz.
S- Se llama tregua. La paz solamente es un momento de tregua. Quiero decir, la paz no existe, deberías saberlo.
C- Es la guerra fría.
S- Ahí donde te duele.
C- La paz es sólo el silencio.
S- No busques significado donde sólo hay silencio.
C- Eso es sólo una interpretación.
S- Un punto de vista.
C- Un punto de oído.
S- Nunca supiste jugar con las palabras.
C- Cómo podría jugar con algo así? Con algo tan importante como las palabras? Yo no buscaba significados, hablaba del silencio, hablaba de la herida.
S- ...
C- Ni si quiera vos querés hablar conmigo. Me doy cuenta cómo estás ausente en tus oraciones, cómo cada palabra que decís carece de significado, carece de sentimientos, carece de todo. Una frase como una gran carencia. Ni culpa podés sentir. No te inventé para tener esas emociones.
S- Dijiste que la culpa era el sentimiento de mayor complicidad, ese compartido, lo más intimo que puede haber entre dos personas. Pero nunca quisiste sentirlo conmigo. Te lo guardaste todo para vos, avara.
C- Tampoco eso queda para mí. Tampoco eso es para mi persona. Se lo llevaron los demás y me dejaron vacía.
S- Te queda eso que gira adentro tuyo.
C- Eso que viene con un precio muy alto.

t.