viernes, 24 de agosto de 2012

Ya que estás acá, te invito a cenar (siempre fui tan amable). Una copa de vino? Querés ordenar sushi? Bien, pasamos una buena noche. Después me invitás a tomar un café (el vino era muy rico). Sí, tengo más, los guardo, la estoy esperando a ella. Cuando vos te vas, quizás no esta noche, pero seguramente alguna noche, ella llega. A veces es triste cómo viene la gente con expectativas tan altas mientras yo sólo miro por el balcón buscando alguna estrella, intentando encontrarle el sentido a algo.