miércoles, 17 de abril de 2013

En la noche del no se sabe quién es abandonado

No jugamos a las escondidas hasta que dejás de tener miedo. Yo hago lo que sé hacer mejor y finjo estar ofendida por todo esto. No es que no me duela, me duele. Pero quizás hasta haya algo de conveniencia en el juego de miradas. Quiero decir, escondida detrás de algún telón, esperando que se abra. Como antes, siempre deseando ser descubierta, y después llorando y pidiéndole perdón por no poder esconderme mejor, o por estar cansada de tener que cambiarme de lugar todo el tiempo. Me gustan los beneficios - qué viva. Esto me trae recuerdos y esto no me trae recuerdos. Pero no jugamos a las escondidas hasta que dejás de tener miedo.

10/04/2013.


Antes de desaparecer vi sus ojos no comprendiendo. A.P.