lunes, 4 de marzo de 2013


Decime que no eras vos, por favor decime que no eras vos. La que me hacía sonreír, la que me hacía esperar, quizás un mes, quizás más. Pero varias veces en un día. Y aunque tuviera fiebre, yo estaba bien. Y saber que había alguien sin interés alguno, aún sabiendo que era imposible. Decime que no eras vos con tu arrogancia, y tu manera estúpida de imponer las cosas. Decime que fue casualidad, estando ella al lado mío, que hayas hecho eso. Porque la miré, y lo dije en voz alta y espero estar equivocada. Y no me importa si las casualidades no existen, decime que no fuiste vos todo este tiempo.