lunes, 23 de abril de 2012

Use once and destroy

No puedo evitar dejar las cosas. Cada cosa que empiezo, cada proyecto que emprendo, cada sueño que visualizo. No puedo evitar dejarlo todo. Quizás sea porque siempre me sentí abandonada, porque siento que me arrojaron a la vida, porque siento que me dejaron a mí. No es algo premeditado, apenas aparece la idea en mi cabeza, se van acomodando las cosas, un encadenamiento de pensamientos, algo que lleva a lo otro, a un nuevo estado de cosas, cada vez más vertiginoso, más rápido, la idea se esparce en mi mundo imaginario, lo abarca todo y en ese momento ya no puedo evitarlo. Dejo absolutamente todo. Ni siquiera puedo ser adicta a una sustancia. Qué tan patético puede ser eso? Tomaba cocaína, tantas veces, tanto tiempo, no podía imaginarme la vida sin eso, no vivía sin eso, era la razón por la cual se me iluminaba la mirada. Un día me aburrí, al otro día la dejé. No puedo crear lazos con las cosas, no puedo crear vínculos con la gente. Todos se van, yo sigo respirando. Ya nada me rompe el corazón y entonces me doy cuenta, no tiene tanto sentido. Por qué no dejarlo? Por qué no habría de dejar todo esto e irme a otro lado?